Las primeras crónicas de desastres datan del siglo XVI y desde ese momento, la forma en que la población y las autoridades han actuado frente a las emergencias ha entrañado una combinación de improvisada generosidad con abusos oportunistas. Ocurría un desastre importante y sus efectos se iban olvidando con el paso de los años hasta que nuevamente la naturalezamostraba su cara tenebrosa y la gente se veía obligada a sumergirse en la acción, como si las actividades meramente físicas de desenterrar de entre los escombros a muertos y heridos, ayudar a los vecinos a reconstruir y plantar de nuevo los campos, pudieran suavizar en hecho de que seria cuestión de tiempohasta que la adversidad llamara a la puerta y hubiera que enfrentar un próximo desastre.
La realidad muestraque esta era la manera como se manejaban los desastres en las Américas hasta los primeros años de la década de los setenta. La mayor parte de las veces en socorro se prestó con mucha generosidad y solidaridad, pero adoptando medidas improvisadas y poco coordinadas, con lo que se presentaron problemas de competenciaentre sectores y adicionalmente una respuesta internacional de ayuda que no era la más apropiada técnicamente o la mas sensible culturalmente. Esta respuesta o fase de socorro que incluía la rehabilitación y reconstrucción inmediata, cada vez se hizo mas frecuente y mas compleja debido al crecimiento de la población expuesta al riesgo y a la dependencia en aumento de la sociedad respecto a servicios indispensables como agua, electricidad, comunicaciones, carreteras y puertos.
Estas experiencias traumáticas mostraron a los países la necesidad de organizarse con el fin de responder mejor a los diferentes problemas que generalmente acompañan a un desastre, es decir: rescatar a los sobrevivientes, atender a los heridos, apagar los incendiosy controlar los escapes de sustancias peligrosas, brindar albergue , agua y alimentación a los damnificados, evacuar a las personas a lugares más seguros, establecer comunicaciones , resguardar la seguridady el orden público , e identificar y disponer de los cadáveres, entre otros.
Varias catástrofes pusieron de relieve las deficiencias de una respuesta organizada. Asignar toda la responsabilidad a las fuerzas armadas u otro órgano similar, sin inversión previa de recursos y participación del resto de la nación, trae consigo una fase caótica en la que los sobrevivientes enfrentan además de la recepción de la asistencia, a veces contraproducente, de una multitud de organismo e institucioneslocales , nacionales e internacionales que actúan, no sólo por mandato, sino también porque por buena voluntad quieren brindar ayuda a los que sufren los efectos del desastre.
La fase de respuesta es compleja, porque además de la gran cantidad de entidades que participan, el problema mayor radica en la toma de decisiones sin medir sus repercusiones. Se complica aún más si se pretende tomar decisiones y dirigir las operacionessin conocer siquiera su funcionamiento en condiciones normales en lugar de coordinar los esfuerzos de los actores locales.
En todos los tiempos y culturas el ser humano generalmente ha tenido una actitud pasiva y facilista o ignorante frente a las dinámicas del medio ambientefísico. Aún está profundamente arraigado el considerar las manifestaciones violentas de la Naturaleza como designios de Dios o asuntos ineludibles de la Naturaleza misma. Es común que ello se exprese en actitudesfatalistas, de resignación y postración, o simplemente de rechazo frente a un tema en el cual el bienestar o incluso la vida están comprometidas en un futuro incierto.
Planificar con el factor riesgo es, fundamentalmente (y el término mismo lo implica) un proceso de toma de decisiones frente a incertidumbre. Cada vez más, se espera de la Ingeniería un estrecho compromiso entre la búsqueda de mejor calidad de vida, de opciones de desarrolloy de la menor influencia adversa sobre el Medio Ambiente, lo que conduce a la necesidad de entender la complejidad del problema del manejo de riesgos, tratando sus diversas facetas: culturales, históricas, antropológicas, científico-naturales, técnicas, económicas, entre otras.
Gran parte del riesgo asociado a los fenómenos naturales puede atribuirse a problemas de percepción. Así como el riesgo de los fenómenos de evolución rápida (p. ej. sismos) no se percibe bien por su escasa ocurrencia, el riesgo que causan fenómenos de evolución lenta, generalmente no es percibido adecuadamente por esa característica, su lento y poco violento desarrollo. La escasa percepción de riesgos también puede deberse a negaciones individuales y colectivas que, incluso en lapsos de pocos años, pueden borrar de la memoria la ocurrencia de fenómenos amenazantes.
Para aportar a una nueva visión de los fenómenos amenazantes, de la vulnerabilidad de poblaciones y de las obras civiles y, sobre todo, al entendimiento que los desastres no sólo son producidos por eventos de gran magnitud que ocasionalmente afectan extensas regiones y producen ingentes daños, si no que en nuestro medio socioeconómico y cultural hacen parte de la cotidianidad y que, probablemente, están creciendo en frecuencia y en efectos.
Esta información, o la más reciente sobre los centenares de eventos desastrosos, desde los que afectan a individuos y pequeñas comunidades hasta los que producen víctimas fatales, reportados en los últimos meses, serían motivo suficiente para que en la Ingeniería colombiana se pensara más en la responsabilidad que le cabe frente a su interaccióncon la Sociedad y con la Naturaleza, siempre dinámica y actuante según leyes que a veces se nos olvidan, incluso en el salón de clase.
"Cuando llegue a Curacutín
Estaba lloviendo ceniza
Por voluntad de los volcanes
Estaba lloviendo ceniza
Por voluntad de los volcanes
Me tuve que mudar a Talca
Donde habían crecido tanto
Los ríos tranquilos de Maule
Que me dormí en una embarcación
Y me fui a Valparaíso
Donde habían crecido tanto
Los ríos tranquilos de Maule
Que me dormí en una embarcación
Y me fui a Valparaíso
En Valparaíso caían
Alrededor de mi lascasas
Y desayune en los escombros
De mi perdidabiblioteca
Entre un Baudelaire sobrevivo
Y un Cervantes desmantelado"
GeneralAlrededor de mi las
Y desayune en los escombros
De mi perdida
Entre un Baudelaire sobrevivo
Y un Cervantes desmantelado"
- Hacer un recuento de algunas de las catástrofes que han ocurrido durante la historia de la humanidad.
- Explicar los
conceptos básicos referidos a los desastres.
Todavía no existe una unificación clara en el manejo del vocabulario y conceptos relativos al problema de riesgos. En el marco de esta monografía se adoptan los siguientes, tratando de ilustrar los alcances de cada uno de ellos:
¿Qué es amenaza?El término amenaza (en inglés, hazard) se refiere a la probabilidad de la ocurrencia de un fenómeno natural o tecnológico potencialmente peligroso. Generalmente se aplica a los fenómenos de ocurrencia sorpresiva, de evolución rápida y de relativa severidad (o violencia). Sin embargo, en rigor, la peligrosidad de los fenómenos naturales tiene que ser vista en relación con el grado de previsión de los elementos vulnerables y sobre todo, para las obras de infraestructura vital en plazos de tiempo relativamente largos; esto hace recomendable incluir en la categoría de amenazas también algunos fenómenos de evolución lenta (por ejemplo cambios en cursos fluviales y fenómenos de erosión).
Conviene, con la finalidad de orientar eficazmente las medidas de mitigación, Amenazas frecuentes.- Los procesosy fenómenos periódicos y con lapsos de retorno cortos no son, en general, considerados como amenazas. Casi siempre las estrategiasde adaptación a fenómenos estaciónales, a las mareas oceánicas, a las inundaciones en llanuras o a las lluvias periódicas, son eficaces. Sin embargo, en ocasiones, la intervención humana sobre el medio ambiente físico desconoce aún estas manifestaciones tan frecuentes; como por ejemplo, cuando se obstruyen, mediante procesos de urbanización, los canales naturales de drenajes permanentes o intermitentes.
Un fenómeno natural puede caracterizarse como amenaza en relación con tres variables que permiten identificarlo como peligroso:
a. Ubicación.b. Severidad.
c. Recurrencia.
Los literales a y c caracterizan el comportamiento espacio-temporal del fenómeno, mientras que el literal b caracteriza la forma en que se manifiesta.
Cada una de estas variables básicas puede ser reducida a componentes. Esta reducción, generalmente, es necesaria para la evaluación misma de la variable, en función de responder, mediante investigaciones pertinentes, a preguntas como las siguientes:
a. Ubicación: ¿Cuáles son sus fuentes, cuáles sus extensiones , cuáles sus manifestaciones (sus áreas de ocurrencia), cuáles sus zonas de influencia?.
b. Severidad: ¿Cuáles son los tipos de efectos esperables?.c. Recurrencia: ¿Cuáles son los lapsos de tiempo en que el fenómeno puede ocurrir, con un tamaño e intensidad definidos?.
En la realidad, ante limitaciones fundamentales (conocimiento científico) y circunstanciales (información accesible o disponible), es más o menos difícil caracterizar estas tres variables con la deseable exactitud y resolución. La más difícil de caracterizar es la recurrencia.
La ubicación se puede caracterizar mediante información y registro geológico, arqueológico e histórico, en combinación con características del ambiente físico natural tales como terrenos, topografía, drenajes, huellas de fenómenos anteriores y cercanía de fuentes de amenaza.
La severidad también puede ser evaluada mediante registrosnaturales y documentales, por extensión y tipo de efectos observables o por comparación con regiones similares.
Pero la recurrencia está sujeta a múltiples limitaciones. Muchos de los fenómenos ocurren en lapsos de tiempo promedio que pueden abarcar desde varias generaciones hasta miles de años, frente a los cuales el conocimiento científico todavía no puede establecer anticipaciones seguras de ocurrencia.
Gran parte del riesgo asociado a los fenómenos naturales puede atribuirse a problemas de percepción. Así como el riesgo de los fenómenos de evolución rápida (p. ej. sismos) no se percibe bien por su escasa ocurrencia, el riesgo que causan fenómenos de evolución lenta, no es percibido adecuadamente por esa característica, su lento y poco violento desarrollo. La menguada percepción de riesgos también puede deberse a negaciones individuales y colectivas que, incluso en pocos años, puede borrar de la memoria colectiva la ocurrencia de fenómenos amenazantes.
Ejemplo típico de esto es el fenómeno El Niño, la anomalía climática global más importante conocida hasta hoy. Sólo después del "Súper Niño" de 1982/1983, cuyos efectos sobre la economía del Perú fueron desastrosos (en donde su impacto es más directo), recibió la atención científica y de los medios que merecía. Aún cuando este Niño también afectó a Colombia, el fenómeno solo llegó a percibirse como grave para el país cuando su ocurrencia, en 1991/1992, lo dejó -entonces dependiente de la energía hidroeléctrica como nunca antes- sumido en una prolongada y muy costosa crisisde racionamiento eléctrico . La falta de previsión en sectores modernos y estratégicos de la economía - pescaindustrial en el Perú y generación eléctrica en Colombia- causó pérdidas socio económicas de largo alcance. Colombia, otrora orgullosa de ser el primer país en la utilización de fuentes de energía "limpias" (agua), tuvo que reorientar su políticaenergética , incorporando el diseño y construcción de importantes proyectos de generación de energía a partir de combustibles fósiles .
Este término tiene múltiples connotaciones, dependiendo si se trata de personas, de conjuntos sociales o de obras físicas. En su definición latina significa que puede ser herido o sufrir daño. Según esto, puede definirse como el grado de propensión a sufrir daño por las manifestaciones físicas de un fenómeno de origen natural o causado por el hombre. La vulnerabilidad de una comunidado de un bien material depende de varios factores, entre los cuales pueden destacarse los siguientes:
- Su grado de exposición a un tipo de amenaza (localizado sobre un terreno inundable o no inundable, corrientes de viento que arrastran substancias contaminantes, suelos blandos que pueden amplificar las ondas sísmicas, sobre (o aledaño) a un terreno que puede deslizarse, etc.).
- El grado de incorporación en la Cultura de la educación y de los conocimientos que permita a los pobladores reconocer las amenazas a las cuales están expuestos. Es decir, el grado de entendimiento sobre los procesos naturales y tecnológicos que pueden afectarlos, como insumo básico para prevenir y mitigar (evitar o disminuir) los efectos de los fenómenos considerados como peligrosos. Es más vulnerable una comunidad que ignora o desafía los procesos del Medio Ambiente en el cual vive, que una consciente de ellos.
- La calidad del
diseño y de laconstrucción de las viviendas y de otras edificaciones, y de la urbanización (por ejemplo la disposición de suficientes espacios libres y de vías amplias); la calidad de losservicios públicos ; la calidad de los terrenos sobre los cuales se habita o se construye o lapresencia o ausencia de medidas físicas adecuadas deprotección . - El grado de organización de la Sociedad y la capacidad de interacción y de diálogo entre sus diversas instituciones: las de la comunidad, las del Estado, las de las Organizaciones No Gubernamentales, las de las empresas
privadas , las de los gremios y las asociaciones profesionales, etc. - La voluntad política de los dirigentes y de quienes toman decisiones (incluyendo a las
organizaciones comunitarias de base), y la capacidad de losequipos de planificación para orientar el desarrollo físico, socioeconómico y cultural, teniendo en cuenta medidas de prevención y de mitigación de riesgos. - Las capacidades de las
instituciones que prestan apoyo en las emergencias, como los sistemas locales de servicios de saludy los organismos de socorro (Cuerpo de Bomberos, Cruz Roja, DefensaCivil , etc.).
Un desastre es un evento o conjunto de eventos, causados por la Naturaleza ( terremotos, sequías, inundaciones, etc.) o por actividades humanas (incendios, accidentes de transporte, etc.), durante el cual hay pérdidas humanas y materiales tales como muertos, heridos, destrucción de bienes, interrupción de procesos socioeconómicos, etc.
Los desastres ocurren en una gama amplia de escenarios del territorio y en períodos de tiempo variables. Por ejemplo: un pequeño deslizamiento que afecta a una familiay que puede ocurrir en cosa de pocos minutos; un terremoto que afecta a una gran región, causando muchos daños y que salvo excepciones, no se percibe por más de un minuto; una inundación que dura horas, días o incluso meses, afectando a una comunidad, a una ciudad o a una extensa región; una sequía o déficit de lluvias que conduce a racionamientos de energía y que puede durar meses o años.
Todavía es común que esta palabra se utilice solamente para aquellos fenómenos que generan muchos muertos, heridos y destrucción de bienes materiales. Esta idea parece haber surgido de las agencias y organismos internacionales especializados en el socorro y la asistencia postdesastre, para quienes se trata por ejemplo, de "una perturbación ecológica abrumadora que excede la capacidad de ajuste de la comunidad afectada y, en consecuencia, requiere de asistencia externa" (OPS-OMS, 1994). Sin embargo, una investigación reciente en varios países de América Latina, partiendo de hipótesis tales como que los pequeños y medianos desastres son cada vez más frecuentes por las condiciones crecientes de vulnerabilidad de los pobladores y que tras un gran desastre realmente existen múltiples desastres, dependiendo de cómo sean afectados los diferentes territorios municipales y las diferentes comunidades, ha recopilado y evaluado la ocurrencia de más de 25.000 en un período promedio de 15 años en 9 países de la región de Las Américas (OSSO - LA RED, 1996).
Emergencia. Se denota con ello situaciones en las cuales se requieren operaciones fuera de las actividades normales, para volver a la normalidad. En este sentido, no existe un límite definido entre las emergencias y las situaciones de desastre, aunque estas últimas se diferencian porque en ellas se produjeron pérdidas directas asociadas a un evento.No. Hay fenómenos de origen natural (amenazas), que por sí mismos no son desastres. El desastre ocurre cuando el fenómeno encuentra un núcleo social (comunidad, ciudad, región, etc.) al cual las manifestaciones físicas del fenómeno pueden hacerle daño, es decir, cuando ese núcleo es vulnerable.
DESARROLLO
1. IntroducciónEn el siguiente trabajohablaré de la problemática ambiental que son los incendios forestales en la Argentina , fenómeno bastante habitual en nuestro país.
Algunos causados por la naturaleza, pero otros por descuidos del hombre, que no se preocupa por este tipo de problemas. Cada año este fenómeno crece y nadie hace nada para evitarlo, si uno ve las cifras de hectáreas perdidas por los incendios a lo largo de la historia , es de no creer.
En lugares como Además de donde se dan los incendios y conque proporción, hablaré de las diferentes formas con que se tratan de apagar los incendios, y así también la forma de evitarlos, porque es mejor evitarlos, y no esperar a que el fuego crezca de una forma incontrolable, (como sucede siempre) y dejar que lo apague la naturaleza.
Para realizar esta investigación se estuvo buscando información de incendios forestalesde los últimos años, como así también opinión de la gente que vive cerca de donde se generan estos incendios, mapas aéreos de las zonas afectados, y estadísticas para darnos cuentas si estos hechos están aumentando o disminuyendo con el pasar de los años.
Este trabajo esta realizado con el objetivo de mostrarle a la gente que el problema de los incendios forestales es serio, y no algo que tiene que pasar desapercibido, y para concienciar a la gente y tratar de educarla, así entre todos poder mitigar este problema.
Estepa patagónicaLos llamados pastizales corresponden a la estepa patagónica, cubierta en su mayoría por pastos secos como el coirón o el neneo, unos matorrales bajos y semiesféricos. A esto se le suman sauces en los cauces de los arroyos y arbustos espinosos desperdigados por el medio de la nada.
Estos pastos no se queman como usualmente se ven en otras partes del país. Los pastos de la estepa se queman a mucha temperaturay producen mucha llama. Cuando el viento está en calma, se queman lentamente, pero cuando el viento sopla, las llamas son llevadas como la espuma de las olas, haciendo que el fuego avance a una velocidad vertiginosa. Ni siquiera los caminos son capaces de detener el avance d e un fuego con viento.
Cuando el fuego ha pasado, no queda nada sobre y debajo del suelo. Si la combustiónfue rápida hay una probabilidad de que las raíces hayan sobrevivido, y la planta vuelve a recuperarse en un lapso de dos o tres años. Si no es así le demandará un poco más de tiempo, pero no más de diez años. El problema es que al no haber vegetación el suelo queda expuesto . El viento hace un trabajo erosionador impresionante.
En días de viento, a muchos kilómetros de distancia se ven las columnas de polvo elevarse en los cerros. Es ese mismo polvo que se junta formando dunas y ayudando a la desertificación de la Patagonia. Cuando llueve, el panorama no es mucho mejor, ya que el agua se lleva gran parte del suelo expuesto, dejando profundos surcos y causando aluviones de barro que cubren lo que quedó intacto.
BosquesEl incendio de bosques, árbolesen general, es más complejo. Pero puede ser reducido a dos aspectos básicos: el fuego de copa y el fuego de sotobosque. El fuego de copa es el más peligroso. Es cuando el viento sopla con furia. Todo el follaje del árbol arde al mismo tiempo en una gigantesca llamarada. El calor generado ronda los 600 a 1000 grados, e incluso puede alcanzar los 1500. Serviría para derretir el hierro. Como en un bosque un árbol no se quema solo, el efecto es abrumador. Esta gran masa incandescente eleva tanto la temperatura del aireque genera su propio microclima, absorbiendo aire y expulsando el aire caliente en una turbulencia que tiende a girar sobre si mismo, generando una especie de tornado al revés.
En esta turbulencia son lanzadas ramas y hojas encendidas en lo que es una verdadera lluvia de fuego, que luego encienden más árboles a cientos de metros de distancia. El sonido que produce este tipo de fuego es ensordecedor. Nadie puede dejar de estremecerse ante el fragor de una tormenta de fuego con llamas que alcanzan el centenar de metros de altura. Es este tipo de fuego que merece el título de "incontrolable".
El segundo tipo de fuego es cuando no hay viento. Los árboles se queman lentamente y las llamas consumen las plantasdel sotobosque. Es posible caminar con relativa seguridad al lado del fuego. Es aquí donde los brigadistas pueden trabajar en su lucha por cercar, controlar y apagar el fuego. Mientras que en el fuego de copa el viento a veces hace que un árbol queme sus hojas pero no el tronco (lo que en cierta forma es una ventaja, ya que el árbol no muere y en dos años está brotando de nuevo) en el fuego de sotobosque todo se quema lento y a fondo. Incluso las raíces se queman a varios metros bajo el suelo. Pueden estar quemándose semanas antes de apagarse, y hacer que un fuego rebrote en cualquier momento, en cualquier parte.
ConsecuenciasEl bosque sube más el paso del fuego, porque tiene más que perder que la estepa. La consecuencia más inmediata es la erosión hídrica, cuando el agua se lleva la tierra, y esto es debido a la característica del suelo andino en sí.
A diferencia de lo que muchos piensan, el bosque se sustenta en una capa de tierra medianamente fértil de unos 60 centímetros de espesor. Debajo de eso hay capas de suelo gredoso, arenoso, pedregoso y muchos más, todos inútiles para que algo crezca encima. Normalmente esta delgada capa fértil es sostenida por las raíces de los árboles, pero cuando se queman ya nada sujeta esta tierra y entonces es erosionada por el viento y el agua. El resultado puede ser una tierra yerma sin capacidad de regeneración a corto y mediano plazo. Mientras que en unos pocos años las plantas y arbustos pueden volver a crecer en terreno arrasado, si no hay tierra sobre la que sustentarse la recuperación se hace muy difícil.
La naturaleza no permanece impávida ante el fuego. Tiene sus mecanismos para recuperarse, pero para esto hay que evitar tocarla, dentro de lo posible. En muchos lugares no es necesario hacer nada. La recuperación se inicia apenas pasa el fuego. Pero donde el daño es mayor se puede requerir la intervención humana para reconstruir lo que la misma mano humana ha destruido. Esto hay que tomarlo con En 1987 una tormenta eléctrica descargó rayos que iniciaron uno de los incendios más impresionantes en Bariloche. Durante una semana una fina línea de humo brotaba de una ladera, apenas llamando la atención. Turistas y habitantes pidieron que alguien fuera a apagar ese principio de incendio. El cerro está dentro de jurisdicción de Parques Nacionales, por lo que nadie sin su permiso podía hacer nada. La gente de esta organización dijo que el incendio se apagaría solo. Y así fue, días más tarde y luego que miles de hectáreas de bosque ardieran día y noche sin control hasta que la lluvia apagó el fuego. Hoy, trece años después, se ve un cerro con un incipiente bosque que lucha por crecer.
En 1996 tres grandes incendios sobrepasaron a un reducido grupo de bomberos y solo la lluvia terminó con el desastre. Después de esos incendios se creó el Plan Nacional del Manejo del Fuego, dependiente de la Secretaría de Recursos Naturales y Ambiente Humano, dirigidos por un grupo de personas bajo el dominio de María Julia Alsogaray. Desde ese año los incendios son cada vez más grandes, más destructivos y más cercanos a la ciudad de San Carlos de Bariloche. Año tras año el presupuesto aumenta y año tras año se quema cada vez más naturaleza.
¿Cómo se esta controlando?Para tratar estos incendios descontrolados están funcionando solo dos helicópteros que portan los llamados helibaldes, que no son otra cosa que bolsas de plásticode 500 litros de capacidad y que tienen una abertura en la base desde la que se lanza el agua.
Desde hace años que se debería estar utilizando hidroaviones. La firma Canadair hace ya varias décadas diseñó un avión especial para incendios forestales. Son caros, pero terriblemente eficientes. El gobierno no quiere comprarlos, argumentan que son muy caros para que funcionen solo tres meses al año y que su efectividad es relativa.
Los hidroaviones no apagan incendios, y es ahí donde se cree que no sirven. Porque el hidroavión moja alrededor del incendio para que el fuego no se propague. En un ambiente seco un poco de humedad hace una diferencia más que notable. Hace poco más de 15 años funcionaron un par de temporadas un par de En un momento dado el gobierno españolhabía ofrecido alquilar sus hidroaviones. Eran entre 15 y 20 aviones que tenían. Durante su invierno, nuestro verano , estos aviones no están funcionando, por lo que creyeron que sería una buena idea traerlos y repartirlos en todo el país, pero otra vez el gobierno no quiso.
El otro problema de los aviones basados en tierra (como el fumigador) es que requieren de una pista de aterrizaje y de un Si bien los aviones hidrantes son de gran ayuda para controlar incendios, las cosas no se arreglan comprando los aviones ni contratando 20 mil bomberos. Los incendios intencionales hay que evitarlos a toda costa. La mayoría de los incendios son apagados por alguna lluvia milagrosa aunque tardía, luego que la devastación tiene lugar. Entre medio están los bomberos que arriesgaron la vida para salvar lo que pueden, porque es su trabajo defender a la gente y al ambiente, el ambiente que algunos se esmeran en destruir.
Salvo los incendios ocasionados por rayos, todo el resto son ocasionados por la mano del hombre. La mayoría en forma intencional. Todos los fuegos descontrolados se inician con una pequeña llama y una débil columna de humo. Todos los incendios que arrasan con todo se pueden controlar a tiempo. No existe un sistemade respuesta rápido , pero se podría hacer. En 1996 tres grandes incendios simultáneos más cientos de focos e incendios menores barrieron con bosques y pastizales. Los dos años siguientes efectivos del BORA (una división especial de la policía rionegrina) patrullaron las zonas más comprometidas con los incendios. En esos dos años hubo menos incendios que en los últimos dos meses.
Estos son los principales incendios de los últimos 12 años.El (1) es el del cerro Capilla, acaecido en Marzo de 1987. Dantesca imagen el de los coihues cayendo encendidos al lago.
El (2) es el incendio de Catedral de 1996. Se quemaron unas 580 hectáreas.El (3) fue un incendio ocurrido hace unos 10 años. En aquella ocasión se quemó toda la ladera Este del cerro Carbón. El Club Andino Bariloche convocó a un grupo de voluntarios quienes sobre el filo del Carbón evitaron con éxito que el fuego cruzase al valle del Challhuaco (4).
En 1996 aquello que lograron salvar desapareció casi en su totalidad por el incendio que ocurrió casi en simultáneo con el de Catedral. El cerro Carbón hoy día es un pedazo de estepa.El (5) fue un incendio ocurrido en la estancia Tequel Malal, sobre la margen Norte del lago y sobre territorio neuquino. Sucedió en 1997 y fue apagado prontamente por un helicóptero Chinook que estaba siendo presentado ese mismo día, lo que hasta el día de hoy genera muchas suspicacias.
El (6) fue el primer incendio de 1999. Se inició en la base del cerro Ventana y en una tarde quemó dos forestaciones y tres casas de un barrio que cruzó casi sin tocarlo. Fue apagado totalmente a fuerza humana, ya que la lluvia llegó un mes más tarde.
El (7) es el llamado incendio de la estancia La Paloma, distante a unos 7 kilómetros del Centro Cívico. Se inició en la periferia de la ciudad y por la acción del viento se escapó a la montaña. Este incendio quemó lo que se salvó del primer incendio del cerro Carbón, lo que estaba recuperándose y un par de forestaciones de la estancia. Fue detenido también por los brigadistas, quienes emplearon un contrafuego (es decir, encender un incendio controlado para cortarle el camino al incendio descontrolado) para evitar que se escapara a otro valle.
Por último tenemos el último incendio de Catedral (8). Siendo intencional, pareciera que decidieron quemar lo que fue En esta zona hubo dos incendios:
El primero ocurrió a principios de Enero de 1999 y afectó unas 103 hectáreas. A fines de Febrero se declaró el incendio principal que nació cerca al primero, lo que hizo suponer que se trataba de un rebrote.
A diferencia de éste, el segundo contó con el viento para propagarse velozmente. En una tarde ya se había extendido por toda la ladera Norte del cerro Falso Granítico y continuaba con su El segundo incendio duró unas tres semanas hasta que pudo ser declarado como extinto. Abarcó un área tan extensa que en un momento dado se calculó que había un bombero forestal por cada 3 hectáreas de incendio, sin
La superficie total afectada fue de 4210 hectáreas, contando ambos incendios, una superficie equivalente a la quinta parte de la ciudad de Buenos Aires. La cantidad de árboles perdidos ronda los 2 millones.
Se originó por una tormenta eléctrica entre el aeropuerto y el pueblo de Dina Huapi. Al principio el fuego se extendió hacia el norte hasta cruzar el río Limay. Todos los esfuerzos se concentraron en evitar que el fuego alcanzara a Dina Huapi. Un cambiode viento lo frenó y desvió al Este, donde se propagó sin control hasta llegar al río Pichi Leufu donde fue apagado por la lluvia.
El casco de la estancia está a unos 25 Km. al Este de Dina Huapi. El área afectada por este incendio se calcula en unas 22 mil hectáreas (casi la superficie total del ejido municipal de Bariloche o Capital Federal).
Marcado con (1) está el incendio de cerro Villegas, originado unos días antes también por una tormenta eléctrica.Cuando un incendio ocurre en un bosque y los que mueren son los árboles, entonces las víctimas las podemos contar por miles y tal vez millones. Un cálculo conservador determina unos 2000 a 3000 árboles en un bosque denso. Si hablamos que en el ‘99 se quemaron 5944 hectáreas de bosque de ñire, ciprés y coihue, entonces se puede decir que murieron unos 15 millones de árboles.
En 1999 hubo muchos incendios grandes. Siete, en total, más que en ningún otro momento histórico de la zona aledaña a Bariloche. Los incendios de estepa (Ran Ramón y Villegas) suman más hectáreas porque el fuego se conduce con mayor velocidad, pero la capacidad de recuperación es mayor.Introducción
Los volcanesconstituyen el único intermedio que pone en comunicación directa la superficie con los niveles profundos de la corteza terrestre; es decir, son el único medio para la observacióny el estudio de los materiales líticos de origen magmático, que constituyen aproximadamente el 80 % de la corteza sólida. En la profundidad del Manto terrestre, el magma bajo presión asciende, creando cámaras magmáticas dentro o por debajo de la corteza. Las grietas en las rocas de la corteza proporcionan una salida para la intensa presión, y tiene lugar la erupción. Vapor de agua, humo, gases, cenizas, rocas y lava son lanzados a la atmósfera.
Los volcanes son en Las partes de un volcán típico son: cámara magmática, chimenea, cráter y cono volcánico.
La cámara magmática es la zona de donde procede la roca fundida o magma, que forma la lava; la chimenea es el canal o conducto por donde asciende la lava; el cráter es la zona por donde los materiales son arrojados al exterior durante la erupción; el cono volcánico está formado por la aglomeración de lavas y productos fragmentados. Con frecuencia, fracturas del cono volcánico o explosiones eruptivas, dan lugar a cráteres adventicios que se abren en los flancos o en su base y cuyas chimeneas secundarias comunican con la principal.
Las manifestaciones de la actividad volcánica, es decir, la salida de productos gaseosos, líquidos y sólidos lanzados por las explosiones, constituyen los paroxismos o erupciones del volcán. Muchos de los volcanes que actualmente existen en la superficie de la Tierra no han dado muestras de actividad eruptiva y por eso se les llama volcanes extinguidos, independientemente de que en algún momento alcancen la actividad.Otros se hallan hoy, o se han hallado en tiempos históricos no muy lejanos, en actividad, y por eso se les llama volcanes activos. Esa actividad eruptiva es casi siempre intermitente, ya que los períodos de paroxismo alternan con otros de descanso , durante los cuales el volcán parece extinguido (Vesubio, Teide, Teneguía, Fuji, etc.). Existen sin embargo volcanes que son de actividad continua, como el Manua-Loa de las islas Hawai o el Etna en Sicilia.
Productos arrojados por los volcanes Los materiales que arrojan los volcanes durante las erupciones pueden ser de tres clases:
gaseosos, líquidos y sólidos
Los gases que los volcanes emiten, a veces con extraordinaria violencia, complejas cuya composición varía de unos a otros, por las distintas erupciones, e incluso por los distintos períodos de una misma erupción. Los más abundantes son: vapor de agua, dióxido de nitrógeno, ácido clorhídrico y cloruros volátiles, gases sulfurosos y sulfhídrico, otros Además de por el cráter, los gases se desprenden también de las lavas fundidas y por las grietas del suelo. Si preceden a las erupciones, o son posteriores a ellas, se designan con el nombre de fumarolas.
Los gases expulsados durante las erupciones pueden tener una tal que arrastren cenizas en suspensión, formándose las llamadas nubes ardientes.
Nubes de este tipo debieron producirse en la erupción del Vesubio del año 79 d. de C., que destruyó las ciudades de Pompeya y Herculano.Los productos líquidos reciben el nombre general de lavas y no son otra cosa que magmas que salen por el cráter y se deslizan por la superficie circundante. Las que son muy fluidas, como las basálticas, al desbordar por el cráter o las fisuras del cono volcánico, se deslizan con facilidad por las vertientes formando a veces verdaderas cascadas (Mauna-Loa) y por la superficie del suelo formando coladas.
La superficie de la
Cuando el enfriamiento es en regiones submarinas, las lavas al ponerse en contacto con el agua se enfrían rápidamente en la superficie, y los núcleos de lava al resbalar por la pendiente se van separando en forma de bolsas globosas o protuberancias, que al superponerse unas sobre otras recuerdan
En las lavas muy fluidas, al enfriarse la superficie, el interior puede quedar como una cavidad bajo la costra superficial, formando túneles volcánicos. Cuando se desploma parte del
Los materiales sólidos, también llamados piroclastos (piros: fuego; clastos: fragmentos), son de proyección . Atendiendo a su tamaño se dividen en: a) bloques y de tamaño comprendido entre varios centímetros a metros. Si las lavas son muy viscosas al producirse la explosión son lanzadas al aire y su parte externa cristaliza rápidamente permaneciendo su interior fluido, por lo que al caer al suelo se agrietan como corteza de pan, llamándose panes volcánicos. Si las lavas son menos viscosas las bombas adquieren formas de huso al ir girando en su trayectoria. b) lapilli y gredas, de tamaño entre el de un guisante y una nuez, y c) cenizas o polvo volcánico, partículas de menos de 4 mm que debido a su tamaño pueden ser transportadas por el viento a grandes distancias. Cuando en las lavas viscosas se liberan los componentes volátiles, ocasionan una expansión que forma cavidades no comunicadas entre sí, dando el aspecto característico de las pumitas o piedra pómez. La consolidación de estos piroclastos forman las tobas volcánicas y aglomerados.
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